Los más pequeños durante el verano se dedican a jugar, a comer helados y bañarse en la piscina o en la playa, pero estos excesos y cambios en la rutina pueden afectar a su salud oral. Por ello, es muy importante la revisión dental en los niños después del verano, ya que nos permite detectar si han aparecido caries o alguna otra patología.

¿Por qué hacerse una revisión dental?

Nuestros dientes y nuestra boca son fundamentales en el día a día y es muy importante adquirir hábitos de higiene bucal adecuados desde que somos pequeños para prevenir enfermedades futuras. Uno de los más importantes cuando somos niños es acudir al dentista cuando acaba el verano para hacernos una revisión dental.

En las revisiones dentales no solo determinamos si nuestras piezas dentales tienen alguna caries, también comprobamos el estado de las encías, ya que puede haberse acumulado placa bacteriana o sarro y provocar enfermedades como la gingivitis y la periodontitis. Además, nos aseguramos de que el esmalte dental siga en buen estado y de que no haya ninguna complicación para nuestra salud dental como alguna fisura o desplazamiento dental ocasionado por un traumatismo.

Una vez hayamos llevado a nuestros pequeños a la revisión dental, es muy recomendable un tratamiento con flúor. Este procedimiento tiene muchas ventajas para nuestros niños y para su salud dental. Nuestro dentista os cuenta las principales ventajas de este tratamiento:

  • Incrementa la resistencia del esmalte. Cuando aplicamos flúor sobre los dientes reacciona con el calcio y crea una capa de fluoruro de calcio que aumenta la resistencia del esmalte.
  • Favorece a la remineralización del diente. Esto se debe a que el flúor atrae el calcio y el fosfato.
  • Tiene acción antibacteriana ya que ataca a las bacterias que se acumulan en nuestra boca.

Si necesitáis una revisión dental no lo dudes más y contacta con nosotros. ¡Pide tu cita aquí!

Playa, piscina, muchas más horas fuera de casa, helados, cambio en las rutinas diarias… De la misma manera que el verano puede afectar a la salud bucodental de los adultos, también puede hacerlo a la de los más peques. Ante todo, es fundamental mantener una higiene adecuada para prevenir la aparición de la caries en los dientes de leche. Desde el primer diente, ¡cero caries!

Porque, aunque los dientes primarios caerán y dejarán paso a los definitivos, tenemos que cuidarlos. Estas piezas les permiten comer, masticar y pronunciar los sonidos, guardan el espacio para los definitivos y mantienen la estética de la sonrisa. Así, en este artículo, desde nuestra clínica dental en Alcobendas, te damos algunos consejos y recomendaciones para prevenir la caries en los dientes de leche durante el verano.

¡Revisiones con el odontopediatra desde bien peques!

Antes de irte de vacaciones o al volver, antes de empezar el cole, es importante que los niños acudan a una revisión con su odontopediatra. Estas visitas deben iniciarse durante su primer año de vida y realizarse cada seis meses o, como mucho, cada año.

En ellas, podemos comprobar el crecimiento de los dientes de leche y el desarrollo de los huesos maxilares. Además, podemos aplicar los tratamientos preventivos necesarios para evitar la caries, como es el caso de la fluorización.

Cuida su alimentación para evitar la caries en los dientes de leche este verano

Aunque estemos de vacaciones y les permitamos algún que otro capricho, cuidar la alimentación es clave para prevenir la caries y, en general, para una salud general óptima. Por eso, ofréceles un menú variado para que no se cansen de los mismos alimentos y dales fruta de forma habitual.

En todo caso, evita el consumo excesivo de zumos, refrescos, bebidas carbonatadas y productos con altas cantidades de azúcar.

¡No dejes de lado la higiene bucodental!

La higiene bucodental es uno de los pilares básicos para la prevención de cualquier enfermedad bucodental. De esta manera, el cepillado de los dientes debe iniciarse en el momento en el que aparece el primero de ellos. Utiliza, además, un dentífrico fluorado, siguiendo las recomendaciones de su odontopediatra. Podemos aconsejar concentraciones diversas de flúor en función del riesgo de caries.

Por otra parte, recuerda controlar y supervisar el cepillado de los dientes hasta, al menos, los 10 años. Si coméis fuera de casa en muchas ocasiones, por ejemplo, podéis llevar un kit de higiene básica.

 

El verano y los buenos momentos también van de la mano de los cuidados y la salud. ¡No los dejes de lado!

Si tienes alguna duda, puedes ponerte en contacto con nosotros en los teléfono 91 613 98 52 / 650 919 900 o a través del formulario de nuestra página web.

El uso del chupete durante la primera infancia aporta muchos beneficios a los más peques: los ayuda a conciliar el sueño y los calma, reduce el riesgo de muerte súbita y minimiza el mal hábito de chuparse el pulgar. Sin embargo, si este no se retira a tiempo, a partir de los dos años, los niños pueden correr el riesgo de sufrir malformaciones orales. Es decir, que el uso prolongado del chupete puede aumentar la posibilidad de que nuestros peques sufran diversos tipos de maloclusión.

A partir de los 12 meses, es importante que acostumbremos a los niños a limitar su uso a las horas del sueño y que, poco a poco, los ayudemos a que dejen de utilizarlo. En este artículo, desde nuestra clínica dental en Alcobendas, te explicamos cuáles son las principales malformaciones que puede provocar su uso continuado.  

¿Qué malformaciones orales puede provocar el uso prolongado del chupete?

La Sociedad Española de Ortodoncia y Ortopedia Dentofacial (SEDO) afirma que el chupete no provoca malformaciones orales siempre y cuando se retire antes de que los niños cumplan los dos años. Su uso prolongado, más allá de esa edad y durante varias horas al día, sin embargo, sí puede provocar problemas en los dientes y la boca.

Los dientes centrales inferiores pueden desviarse hacia adentro y los superiores, a separarse y a sobresalir hacia afuera. Por otra parte, los caninos pueden tender a chocar entre sí, produciendo lo que conocemos como mordida abierta.

En otras ocasiones, la succión continua del chupete, que pone en funcionamiento los músculos faciales y una posición incorrecta de la lengua, puede provocar mordida cruzada. Es decir, cuando la arcada superior e inferior pierden su paralelismo.

A pesar de que el chupete tiende a descolocar los dientes, estos vuelven a posicionarse correctamente cuando interrumpimos su uso. De esta manera, antes de los dos años, no da lugar a que se produzcan deformaciones óseas importantes y/o malformaciones de la articulación temporomandibular que puedan modificar las arcadas dentales y la posición de los dientes de leche.

Lleva a los peques al odontopediatra durante su primer año de vida y sigue siempre los consejos de su doctor o doctora para prevenir los problemas de maloclusión y de malposición de los dientes. En Smile Me somos expertos en odontopediatría y la Dra. Enid King estará encantada de ayudar a tus hijos a que adquieran unos buenos hábitos de higiene y cuidado de su boca desde bien pequeños.

Si tienes alguna duda sobre el uso del chupete o sobre cualquier otro aspecto de la salud bucodental de tus peques, puedes ponerte en contacto con nosotros en los teléfonos 916 139 852 / 650 919 900 o a través del formulario de nuestra web.

¡Cuidamos las sonrisas del futuro!

Desde los años 90 hasta la fecha, la incidencia de la obesidad infantil se ha duplicado a nivel mundial, especialmente en Estados Unidos y Europa. De hecho, según los datos que proporciona la Sociedad Española de Odontopediatría, España se ha convertido en el cuarto país europeo con la mayor tasa de niños con sobrepeso, con una incidencia de un 16’1% entre los menores de 6 a 12 años. ¿Sabías que la obesidad infantil también puede afectar al estado de su salud bucodental?

El sedentarismo y el consumo excesivo de alimentos con un alto contenido de grasas, carbohidratos y, especialmente, azúcar son dos de las causas principales de este problema. No obstante, aparte de los malos hábitos adquiridos, los factores sociales, fisiológicos, genéticos y metabólicos también influyen en esta situación, que, sin duda, puede afectar al estado de los dientes y las encías.

Desde nuestra clínica dental en Alcobendas, te ofrecemos algunas recomendaciones para prevenir la obesidad infantil y que nuestros peques puedan crecer sanos, fuertes y con una sonrisa.

¿Cuáles son las consecuencias de la obesidad a nivel bucodental?

A nivel bucodental, una dieta poco equilibrada, rica en grasas, azúcar y carbohidratos, está estrechamente relacionada con el desarrollo de la caries. Esta patología, según los datos del Consejo General de Colegios de Dentistas de España afecta hasta a un 31% de los menores de 6 años en nuestro país.

Para que la caries aparezca y se desarrolle, se necesita un medio oral ácido. Por lo tanto, todos los alimentos y bebidas con un pH ácido, como los caramelos, los refrescos carbonatados, los zumos embotellados con azúcares añadidos, la bollería, etc., pueden acabar dañando los dientes de los más pequeños. Especialmente, si, además, no existe una higiene bucodental adecuada y, en general, unos buenos hábitos.

La prevención es clave para reducir la incidencia de esta patología tan extendida entre los niños. No obstante, es fundamental que, en caso de que aparezca, esta sea detectada y tratada de forma precoz por el dentista. Para ello, se recomienda que los peques visiten al odontopediatra desde la primera infancia. En otros casos, asimismo, si el niño o la niña presenta tendencia a desarrollar caries, podremos realizar tratamientos preventivos como la aplicación de flúor y el sellado de fisuras.

¿Cómo podemos evitar la obesidad infantil y mejorar su salud bucodental y general?

Ayuda a tus hijos a que, desde pequeños, adquieran consciencia sobre la importancia de una alimentación sana y variada. Modera el consumo de productos ricos en azúcares simples, como los dulces y los refrescos, y aumenta el de frutas, verduras y hortalizas. Al menos, cinco raciones al día. Una higiene bucodental adecuada, junto con una dieta equilibrada y las revisiones periódicas con el odontopediatra, ayudarán a que crezcan con una sonrisa sana y bonita.

Si tienes alguna duda con respecto a los tratamientos odontológicos infantiles o quieres pedirnos una cita, puedes ponerte en contacto con nosotros en los teléfonos 91 613 98 52 / 650 919 900 o a través del formulario de nuestra web.

 

El síndrome de hipomineralización incisivo-molar (HIM) es una patología bucodental que se caracteriza por la desmineralización del esmalte de los primeros molares permanentes de los niños. Esta afección puede afectar a uno, dos, tres o los cuatro molares, pero, además, también puede hacerlo, en algunos casos, a los incisivos definitivos.

Este trastorno se manifiesta con la aparición de pequeñas manchas en estas piezas, que pueden variar de tonalidad, desde el blanco, pasando por el amarillo o el marrón. En todo caso, si esta afección no es detectada de forma precoz, el esmalte puede volverse frágil, provocando la fractura de los dientes durante la masticación. Ante esta situación, la dentina, la parte interna del diente, queda expuesta, por lo que el paciente puede experimentar una sensibilidad dental significativa. Además, favorece el avance rápido de la caries.

El síndrome de hipomineralización incisivo-molar es una de las alteraciones más comunes relacionadas con el desarrollo de la dentición permanente. Por ello, en este artículo, desde nuestra clínica dental en Alcobendas, te explicamos cuáles son las causas principales y el tratamiento de esta patología. De la misma manera, te ofrecemos algunas recomendaciones para prevenirla.

¿Cuáles son las causas principales del síndrome de hipomineralización incisivo-molar?

El origen de esta afección es desconocido, pero está asociado, por lo general, con algunos factores que influyen durante la etapa de calcificación del esmalte. Es decir, a lo largo del periodo que comprende desde antes del nacimiento hasta, aproximadamente, los cuatro años. Durante esta etapa, la calidad de la mineralización se ve afectada, por lo que los niños que sufren este problema tienen una mayor tendencia a desarrollar caries. Y, además, a que estas avancen de forma rápida.

Entre los factores de riesgo más significativos para que se produzca esta hipomineralización, se encuentran:

  • Causas prenatales, como los episodios de fiebre de la madre o las infecciones víricas durante el último mes de embarazo.
  • Circunstancias extraordinarias durante el nacimiento, como la prematuridad, el bajo peso al nacer o los partos prolongados.
  • Algunos problemas que suceden después del nacimiento, sobre todo durante el primer año de vida, como fiebres altas, complicaciones respiratorias y cardíacas, alteraciones del metabolismo, el uso de algunos medicamentos o la deficiencia de la vitamina D.

¿Cómo podemos tratar esta afección?

El tratamiento de esta afección depende, generalmente, de diversos aspectos, como la severidad de los defectos en la dentición o la edad del niño o de la niña. En cualquier caso, es importante llevar a cabo el diagnóstico de las lesiones producidas por la hipomineralización y, además, determinar el riesgo de caries.

Cuando los dientes presenten pérdida de esmalte y exposición de la dentina, se elabora un plan de tratamiento integral, que, en función de la situación, puede contar de diversos procedimientos:

  • Selladores de fisuras después de la erupción de los primeros molares permanentes.
  • Remineralización y desensibilización de las piezas dentales, utilizando barnices de flúor cada mes o cada tres meses.
  • Colocación de restauraciones, por ejemplo, con composite, si existen defectos importantes. De esta manera, evitamos una progresión de la destrucción del esmalte y un aumento del riesgo de caries.

En todo caso, es fundamental que los más peques adquieran, desde la infancia, unos buenos hábitos de higiene bucodental.

Recomendaciones para prevenir las consecuencias del síndrome de hipomineralización incisivo-molar

La detección precoz del síndrome de hipomineralización incisivo-molar es esencial para poder iniciar tratamientos preventivos que eviten la afectación del esmalte y la progresión de la caries.

Los más peques deben seguir una higiene bucodental exhaustiva con un dentífrico que contenga más de 1.000 ppm de flúor. Asimismo, el odontopediatra puede recomendar colutorios o productos que favorezcan la remineralización. De la misma manera, es importante reducir el consumo excesivo de productos edulcorados, como los zumos, los refrescos o la bollería.

 

En Smile Me, somos expertos en tratamientos de odontopediatría. Si necesitas más información al respecto o hacernos una visita, puedes ponerte en contacto con nosotros en los teléfonos 91 613 98 52 / 650 919 900 o a través del formulario de nuestra página web.

¿Cuántos días llevamos ya confinados en casa? Son tantos que, probablemente, ni nos acordamos de todos ellos. Pero de lo que sí somos conscientes es de cómo esta situación, provocada por la propagación de la COVID-19, nos afecta en nuestro día a día. Pasamos muchas horas entre cuatro paredes, atendiendo a nuestros peques, en algunos casos, teletrabajando, pendientes de nuestros familiares, de nuestros amigos, de ir a la compra, de las medidas de prevención, de todo, y de más. Y, al final, es normal que esta situación pueda llegar a afectarnos a nivel físico y mental. Ante estas circunstancias, aunque a veces nos cueste, es importante que mantengamos nuestras rutinas diarias. Y, por supuesto, aquellas relacionadas con la higiene oral.

Además, debemos ser, en todo caso, un ejemplo para nuestros peques. El confinamiento, en este sentido, nos puede ayudar a que adquieran unos hábitos saludables, tanto alimenticios como higiénicos. ¿Quién ha dicho, además, que el cepillado de los dientes tiene que ser aburrido?

En este artículo, desde nuestra clínica dental en Alcobendas, te explicamos por qué la higiene bucodental es tan importante durante la infancia y te ofrecemos algunos consejos que deberías tener en cuenta a la hora de ayudarlos con el cepillado de sus dientes. ¡Vamos allá!

¿Por qué la higiene oral es tan importante durante la infancia?

No, las afecciones bucodentales, como la caries o la gingivitis, no son solo propias de la edad adulta, sino que nuestros peques también pueden padecerlas. De hecho, la caries es el proceso infeccioso más frecuente durante la infancia, estimándose, según los datos del Consejo General de Colegios de Dentistas de España y la Sociedad Española de Odontopediatría (SEOP), que el 31% de los menores de 6 años presentan caries en uno o varios de sus dientes. De la misma manera, hasta el 75% de los niños con edad inferior a los 3 años no ha visitado al odontopediatra en ninguna ocasión.

La aparición de la caries depende de varios factores, como, por ejemplo, una higiene bucodental deficiente o insuficiente, la ausencia de aporte de flúor, la transmisión de bacterias de la saliva materna, una dieta poco equilibrada, el consumo excesivo de alimentos ricos en azúcar o la visita tardía al odontopediatra. Sin embargo, por lo general, la caries puede ser prevenida, de la misma manera que otras enfermedades orales, mediante una limpieza adecuada de los dientes y las encías.

¿Por qué es importante mantener sanos los dientes de leche?

Algunos padres y algunas madres todavía siguen pensando que el cuidado de los dientes de leche no es tan importante como el de los definitivos, precisamente, porque son temporales. Pero, sin embargo:

  • Una boca sana durante la infancia está estrechamente vinculada con una buena salud bucodental durante la edad adulta.
  • Los dientes de leche cumplen varias funciones, entre ellas, la de la masticación, la deglución y el habla. Además, las piezas temporales guardan el espacio para los dientes permanentes.
  • Si existe un proceso infeccioso en los dientes de leche, los dientes definitivos pueden verse afectados.
  • La caries en las piezas temporales puede provocar dolor intenso, una disminución del desarrollo físico, un mayor índice de caries en los dientes permanentes, así como la afectación de estos en cuanto a su erupción, su forma o su posición en la arcada.

¿Por qué debemos utilizar flúor? ¿Cuánta cantidad es necesaria para la higiene oral?

Durante la infancia, el cepillado de los dientes debe realizarse con una pasta de dientes fluorada. La concentración de este mineral, sin embargo, dependerá del estado de la boca de nuestro peque, así como de su edad.

La aplicación tópica de flúor mediante pastas de dientes permite la remineralización de las piezas dentales y la prevención frente al desarrollo de la caries. Cualquier dentífrico, ya sea para niños o adultos, debería contener entre 1.100 y 1.450 ppm de flúor. En este sentido, durante la infancia, es importante utilizar una dosis adecuada de pasta de dientes. El equivalente a un grano de arroz en niños de hasta 3 años y a un guisante a partir de esa edad. Cumplidos los 6 años, la concentración de flúor puede variar desde los 1.450 a los 5.000 ppm, en función del riesgo de padecer caries y de la prescripción del odontopediatra.

¿Cuándo se debe iniciar la higiene oral infantil?

  • Desde el nacimiento, aunque aún no hayan aparecido los primeros dientes, limpia sus encías, al menos, una vez al día con una gasa húmeda o un dedal de silicona.
  • Es importante que nuestros peques empiecen a familiarizarse con la higiene de la cavidad oral desde sus primeros meses de vida.
  • Con la erupción del primer diente de leche, sobre los 6 meses, se aconseja iniciar el cepillado de las piezas que irán apareciendo. En estos casos, puedes utilizar un dedal de silicona o un cepillo de dientes infantil.
  • Hasta los 8-10 años, es conveniente que un adulto supervise el cepillado de los dientes de nuestros hijos. Además de durar, al menos, dos minutos, debe realizarse siguiendo la técnica recomendada por el odontopediatra.
  • Una vez finalizado, es importante que escupan los restos de pasta, pero, sin embargo, no deben enjuagar la boca con agua.

Por otra parte, no se deben compartir los utensilios de los más peques, ni limpiar los chupetes o los biberones con saliva, ni enfriar su comida soplando directamente sobre ella, ya que, de esta manera, podrían adquirir las bacterias cariogénicas de nuestra saliva.

Una higiene bucodental adecuada, junto a una dieta sana y las visitas frecuentes al odontopediatra permitirán que crezcan con una sonrisa sana. Recuerda, además, que deben iniciar sus visitas con el dentista durante su primer año de vida.

En cuanto podamos volver a la normalidad, en Smile Me estaremos encantados de poder atenderlos. De momentos, seguimos estando disponibles para urgencias dentales en los teléfonos 91 613 98 52 y 650 919 900.